Gramsci fue precursor del ‘togliattismo’ de la política moderna y prudente del comunismo italiano en el pos-guerra, considerada por algunos como una reedición del socialdemocracia alemana de la víspera de primera guerra. Esta es la versión más difundida, apuntada por partidarios. Gramsci es una visión espontaneista de los procesos revolucionarios en los que el papel de la organización política, como instrumento de la transformación social. El autor es uno profeta exclusivo de la organización obrera en las fabricas, es uno mentor de una democracia proletaria que no se articula, sino por adición en una fracción política. Gramsci fue sometido a censuras partidarias e por esto no permite una reconstrucción cronológica y lógica de sus reflexiones. Es uno precursor de vastas alianzas democráticas. Espontaneista, lenista, anunciador del amplio del frente popular, del social democrático, ello ha contribuido, sin duda, la forma marginal, basta ver cono trata la ala liberal del partido comunista. Fue ejemplarmente antifacista, pero además, amplio en sus horizontes para juzgar la literatura y la estética;

Los libros de Gramsci dejaron escasa huella en el debate político latinoamericano. Gramsci es próximo de Lenin in muchos aspectos, mas las relaciones entre Gramsci y Lenin han sido un tema polémico.

Gramsci cuestiona como cubrir el antes y el después del la revolución, del momento en que la misma le llego el olor del santidad y no en verla como un proceso permanente de producción de conocimientos en contacto con la realidad que se quiere transformar y en el que siempre se suceden los errores y los aciertos parciales, diferentemente de Lenin. Para el socialismo del siglo veinte a divisoria de aguas parece haber sido establecida en el lenismo. Lenin introdujo al marxismo voluntad de poder y no una doctrina canónica. Quebró los sueños evolucionistas alentados por el espectacular crecimiento de la socialdemocracia.

Esta izquierda de la socialdemocracia el producto homogéneo de ese proceso fue el que tuvo, bajo la dirección de Lenin y los bolcheviques. El resto de las nuevas izquierdas fracaso en su camino hacia el poder y ese fracaso; Gramsci fue un autor ardoso de ese ciclo que encuentra su vértice en 1917. En ese sentido, no hay duda que era un lenista, como podría decirse que lo fue Rosa Luxenburg, quien se enfrento duramente con Lenin sobre muchas cuestiones decisivas.

Gramsci trato de resolver para Italia lo que Lenin trato de resolver para Rusia, por eso es considerado el Lenin do occidente.
Gramsci se valida no en relación con la cercanía o el alejamiento frente a los cuarenta y tantos tomos de Lenin, sino en tato pueda servir de estimulo para una tarea revolucionaria concreta.

¿Cual es esa estrategia política? El mismo define en términos militares: de la guerra de posiciones, como alternativa frente la guerra de maniobras. Gramsci reflexiona el pasaje de otra a partir de la terminación del ciclo de ofensiva revolucionaria que vivio na europa entre la primera guerra. Para dar una fecha indicativa el fracaso de la insurreccion alemana.

La lucha política es para Gramsci una estructura compleja en la que coexisten formas diversas. Pero su carácter global esta fijado por una estrategia que ordena el conjunto. En esta definición que busca asimilar aunque solo como estimulo para el pensamiento a la política con la arte militar, podría coincidir, para iso precisa una tenaz y paciente revolución campesina dirigida por cuadros comunistas.

Gramsci es uno teórico del occidente, es como un jefe político cuyo planteos solo valen para los países industrialmente avanzado. Cierto que la posibilidad de esa calificación esta sugerida en sus propios escritos, notoriamente en los que hace mención a las diferencias entre oriente e occidente.
Oriente no es para Gramsci, sin embargos, una situación histórica. En oriente, el estado es todo y la sociedad civil una relación primitiva. En occidente es una sociedad civil se ha convertido en una estructura muy compleja y resistente a las irrupciones del elemento económico inmediato.

La guerra de posiciones como contrapartida a la maniobras no implica por añadidura, plantear una antinomia entre lucha política y lucha violenta. La lucha política incluye siempre un momento militar; mas aun la relación de fuerzas militantes es la inmediatamente decisiva.

Gramsci toma, como demonstración limite de esa combinación, la que se establece en una nación oprimida que lucha por su independencia nacional. La relación escribe no es puramente militar sino político militar; y en electo, un tipo tal de opresión seria inexplicable sin el estado e disgregación social del pueblo oprimido y la pasividad de su mayoría; por lo tanto, la independencia no podrá ser lograda con fuerzas puramente militares sino político-militares. El problema es el de la primacía de la política, como condición para elegir una u otra forma concreta de lucha; solo política dice crea la posibilidad de la maniobra y del movimiento.

La estrategia de la guerra de posiciones implica una modificación de los instrumentos clásicos de la acción política. El supuesto es que el poder no se toma a través de un asalto, porque el mismo no esta concentrado en una sola instituicion, el estado-gobierno.

La revolución es asi un proceso social, en el que el poder se conquista a través de una sucesión de crisis políticas cada vez mas graves, en las que el sistema de dominación se va disgregando, perdiendo apoyos, consenso y legitimidad, mientras las fuerzas revolucionarias concentran crecientemente su hegemonía sobre el pueblo, acumulan, ganan aliados, cambian, en fin, las relaciones de fuerza.

La primera etapa histórica de la reflexión de Gramsci, se tiene en el análisis de las instituciones partidos, sindicatos, consejos e etc, atraves de las cuales esa hegemonía debe realizarse como embrión de una nueva vida estatal. La segunda etapa, que recupera y no pierde de vista a la primeira, atiende en especial a las características de la organización partidaria y a las formas en que dentro de cada especifica situación nacional, los grupos que intentam representar al proletariado deben articularse en dirección sobre el resto de las clases subalternas.

La relacin nacional es el resultao e unca combinación original, única, que debe ser comprendida en originalidade y unicidad si sedesdea dominación.
La revolución socialista es internacional por su dirección, por su objetivo final, pero el punto de partida es nacional y es de aquí que es perciso partir. La revolución clectiva nacional y popular.

Gramsci era algo mas que un provinciano, era un italiano de segunda clase hijo secular pobreza\a campesina, no perderá nunca la percepción de su orígenes. Agraciado con una beca universitaria para estudiantes pobres.
Profesoral, positivista, anticlerical, mezclaba a Marx con Darwin y con Spencer.

La realidad mostraba que la participación de Italia en la guerra había desencadenado fuerzas sociales inmensas. Como dominar-las, como encuadrarlas a favor de la revolución socialista, es la pregunta grasmsciniana.

Presionados desde la izquierda, el partido socialista había adherido a la reunión de Zimmerwald, convocada por Lenin en 1915.

El peridodo entre el armisticio y la ocupación de las fabricas, el partido socialista represento a la mayoría del pueblo trabajador intaliano constituido pero proletariado, la pequeña burguesinha e los representantes de los pobres campesinos. Pero en realidad esa unificación era artificial, provocada por la crisis del liberalismo y su formas estatales.

El socialismo no fue capaz de soldaría fuertemente y demuestra la incapacidad de políticas reformistas y de sindicalistas para forzar una salida revolucionaria de la situación, acelera la disgregación. La rebelión antigubernamental de la pequeña burguesía se transformara en alimento del fascismo.

El fracaso se da por culpa del partido comunista que es desordenado. En plano ideológico el socialismo, desleído desde principios de siglo como una fuerza puramente parlamentaria y sindical, tentara reencontrarse con la vontad de poder. Este proceso de resurgimiento de una izquierda revolucionaria reconocerá distintas tradiciones ideologicas y culturales y se explayara través de variadas situaciones sociales y políticas, pero continuara en su única dirección: el reconocimiento de la organización de los soviets como una nueva experimental estatal como la forma socialista de articular la democracia.

Gramsci formula una teoría revolución donde se ha como punto de partida la crisis política y social – estatal, en sentido amplio que tiene lugar en Italia tras la guerra y el fracaso del modelo liberal. Nesse sentido a diferencia entre Gramsci e Lenin se produce primeiro la construcción de una teoría de la sociedad rusa erigida a partir del examen del nivel económico de esa formación histórica. De ella surgirá una teoría de la revolución cuyo eje esta constituido por la categorización del enfrentamiento entre las clases y luego una teoría de los procesos políticos que incluye privilegiadamente una teoría de la organización revolucionaria. Esa es la matriz do método lenista. Lenin construye una teoría pautada en teoría del partido e muy poco sobre estado.

Gramsci arranca de una iniciación en la situación italiana como crisis orgánica, crisis hegemónica, crisis política social, crisis del estado en su conjunto. El estado como ordenador de la sociedad, como condensación de sus contradiciones, es lo que entra en crisis. Gramsci coloca a primacía de la política.

La originalidad de gramsci consiste en uno planteo distinto de las relaciones entre economía y política, entre la lucha económica y lucha política en un esfuerzo por liberar al materialismo histórico de los riesgo del economismo. La lucha contra el economicismo.
La hegemonía como capacidad para unificar la voluntad disgregada por el capitalismo de las clases subalternas, implica una área organizativa capaz de articular diversos niveles de conciencia y orientarlos hacia un mismo fin. Tres han de ser, básicamente, los suportes orgánicos de esa estrategia; consejo, sindicato y partidos.
El estados socialistas existe pontencialemnte en instituciones de vida social trabajadora. Mas no pueden significativamente representar el pueblo pois sui típicamente burgueses.
Los sindicatos apenas organizan el muedos capitais dentro de las fabricas. Los sindicatos son un tipo de organización proletaria dominada por el capital. Ni lo sindicatos, partidos pueden abarcar a la totalidad de las clases subalternas. Ambos son organismos de tipo privado, contractuales, la adhesión a los cuales implica un acto voluntario. En tanto, no habrán de ser absorbidas por el nuevo estado, sino que deberán mantenerse autónomas como órganos de propulsión (partidos) y de control (los sindicatos).
El consejo de fabricas es una institución de carácter público, mientras que el partido y el sindicato son instituciones de carácter privado. En sindicato el obrero entra a formar parte voluntaria firmando uno compromiso escrito que puede romper, asi como no partido. Sindicato y partido no pueden ser de ningún modo confundido con el sonsejo representativo que desarrolla aritméticamente sino morfológicamente y que tiene en sus formas superiores a fuerza proletaria e no aparato de producción formulado pero capitalismo.
La revolución es un vasto proceso social en el que las fuerzas de las masas se despliegan en una pluralidad de instituciones que se complementan. El partido y sindicatos no deben se colocarse como tutores o como superestructuras ya constituidas de esta nueva institución en la revolución: ellos deben colocarse como agentes conscientes de su liberación de las fuerzas de comprensión que se agrupan en el estado burgués. Deben proponerse organizar las condiciones externas generales (políticas) en las que el proceso de la revolución tenga su máxima celeridad que las fuerzas productivas liberadas en su máximas celeridad, que las fuerzas productivas liberadas encuentren su máximas expansiones.
Gramsci piensa a la revolución como uno proceso social de conquista del poder, como un hecho de masas, y que coincide a la realización del socialismo como lucha permanente contra la alienación política, como reforma intelectual y moral.
Para ello tanto antes como después da revolución debemos permanecer la lucha política e lucha económica. No separando lo controlo de las fabricas e propiedad. La separación entre propiedad y control en las fabricas se le presenta como un signo de abandono capitalista hace de su función de organizador de la producion, la que trasnfiere a una clase media irresponsable, sin lazos psicológicos con la producion misma.
Ese vacio dejado por un capitalismo que ha entrado en unas fase parasitaria, seria llenado por la propia clase obrera, transformada en el social para el retorno a la racionalidad de la empresa como unidad de trabajo.
Parece claro que en esta caracterización se acumulan varios errores de perspectiva. Uno con proceso de separación entre propiedad e control como crisis del capitalismo, com ingreso do mismo en un estadio parasitario. Otro cuanto a la presunción de que la técnica industrial es independiente del modo de apropiación de los valores producidos.
De todos modos no cabem dudas que en los escritos gramscianos de ese periodo subyacente la noción de la neutralidade de las fuerzas productivas frente a las relaciones de producción. Como señala sus críticos. Portanto, seus estudios no centram na organización capitalista, mas en su dirección.

Para Gramsci, en cambio, los consejos fusionan la lucha económica con la lucha política como instrumento de control técnico de la producción y como organismo de movilización de las masas a través del despliegue que efectúan en una prularidad de instituciones, las clases populares tienen la posibilidad de superar la fragmentación a que las condena el régimen del capital.
La separación tajante entre eso dos niveles planteada con fuerza en el movimiento comunista tras los funerales del movimiento sovietista, no hace maíz que reproducir aunque con matices maíz autoritarios, la ficción liberal de la disociación entre sociedad civil y sociedad política.
Como estrategia global, la sutura de la brecha entre acción económica y acción política de las clases subalterna solo puede ser pensada a partir de una teoría de la revolución que articule desde planos de autonomía, a los movimientos de masa con el partido.
Nuestra condición actual reproducir en la situación en que no es dada la posibilidad de el proletariado ser una sociedad autónoma de clases independiente. Pois de un lado ha una fuerza burguesa que es carente de unidad de acción política e que luchan para impor las cargas de la guerra a las clases trabajadora y por el otro o trabajador que guía uno partido socialista que lucha por la conquista del poder sin haber realizado la unidad de clase.
En esa situación el fracaso de la dirección socialista lleva al proletariado a una derrota, mientras la burguesía trata de componer rápidamente su unidad política entre ante la amenaza de la movimentacion popular.

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